Muchas comunidades cometen errores que, a largo plazo, generan conflictos, gastos innecesarios y problemas legales. Identificarlos a tiempo es clave para mantener una convivencia saludable.
Esperar a que surjan averías suele resultar más caro que invertir en mantenimiento preventivo. Una correcta planificación evita gastos imprevistos y alarga la vida útil de las instalaciones.
No revisar periódicamente las cuentas o no exigir transparencia puede provocar desequilibrios financieros difíciles de corregir. Una contabilidad clara es fundamental para la confianza entre vecinos.
La morosidad afecta directamente a la economía de la comunidad. No actuar a tiempo puede poner en riesgo servicios esenciales. Es importante aplicar los procedimientos legales adecuados desde el primer momento.
La Ley de Propiedad Horizontal establece derechos y obligaciones claras. Ignorarla puede derivar en acuerdos nulos o conflictos legales.
Contar con un administrador de fincas profesional como Comugest ayuda a evitar estos errores y garantiza una gestión eficaz y segura.